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Diario de un puto de lujo. Marcos.

El rubio

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por - 18/10/2015 a las 00:14 (293 Visitas)
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Gran Vía. Otra cita. Quedamos por mi correo electrónico, marcosmunozmd@gmail.com. Tras unos mensajes, concertamos la cita.

Estoy esperando en la puerta del hotel, llega tarde. Un hombre muy rubio se presenta en frente. Me pregunta con un claro acento británico si soy Marcos. Le respondo que sí y entramos en el hotel dirección a su habitación.

Entramos, cierra la puerta y se sienta en la cama. Me pregunta sobre mí, datos y orígenes. Respondo de manera escueta. Se levanta y se quita los pantalones y calzoncillos. Ya está preparado. Me dice que me desnude rápidamente y así lo hago.

Noto que no es como los demás, es especial. Me dice que a él le gusta satisfacer y ser satisfecho durante el sexo. Las dos partes. Nos tumbamos en la cama, yo de un lado y él de otro, y realizamos un 69, dos felaciones. Esto es algo que no suelo hacer. La mayoría de los clientes sólo quiere ser satisfecha. Estamos un buen rato hasta que él pide que pare porque no quiere eyacular tan pronto.

Paro. Es mi turno. Me ordena que me ponga contra la pared, él detrás, y empieza de una forma muy suave al principio, pero que se va endureciendo conforme pasan los minutos. Tengo las dos manos sobre la pared y él me pone encima las suyas y entonces me penetra todo lo que pueda y se para. Noto su aliento cansado en la nuca y preveo que no va a tardar mucho en acabar.

Volvemos a la cama, y de un cajón saca un objeto largo que no logro ver. Me dice que me ponga a cuatro patas mirando hacia él. Acerca el objeto y me lo mete lentamente, procurando que entre completamente. Como acto reflejo, abro la boca por la presión del objeto y el aprovecha para meterme todo su pene

Me quedo quieto y él mueve su culo hacia atrás y después hacia adelante continuamente, metiéndome más y menos el pene mientras que también utiliza por detrás el objeto. Ya queda poco, pienso. Ya está jadeando. No me equivoco, unos minutos después, me agarra de la cabeza y fuerza que me la meta completamente en la boca antes de eyacular. En el momento noto un líquido un poco salado. Se acabó.

Tras eso, él se tumba en la cama cansado y yo me voy. Hasta la próxima.

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