Con frecuencia se asocia la sequedad vaginalcon etapas de la vida femenina como el embarazo o la menopausia, pero no tiene que ser necesariamente así. Hay mujeres que pueden tenerla en cualquier momento, y esto puede afectar a su vida sexual, puesto quedificulta la penetración y disminuye con ello la sensación de placer.

Lo importante en estos casos es entender bien qué ocurre y buscar soluciones. Para empezar no hay que ver la sequedad vaginal como algo malo, es algo asociado con los cambios hormonales y muchas veces lo más sencillo es consultar con el ginecólogo para encontrar el origen de lo que está sucediendo.

Lo que no hay que hacer en estos casos es “obligarse” a tener relaciones sexuales si estas están resultando molestas, pero tampoco se puede ignorar la situación. En la mayoría de los casos basta con recurrir a un buen lubricante para que hidrate la zona interna y externa de la vagina.

Aunque muchas mujeres solo lo utilizan en el momento del sexo, si el producto es de calidad lo recomendable es utilizarlo como parte de la rutina diaria de higiene. Igual que aplicamos crema hidratante en el resto del cuerpo podemos aplicar lubricante en la zona vaginal. Así la piel estará siempre más flexible e hidratada. Luego, por supuesto, también hay que aplicarlo en el momento de la penetración.

Por otro lado, no hay que perder de vista que muchas veces el nivel de lubricación depende del patrón de relaciones eróticas. Si el tiempo dedicado a la excitación es corto y la mujer tiene problemas de lubricación, lo normal es que durante la penetración se noten molestias.

Así que ambos miembros de la pareja tienen que poner de su parte en estos casos, y dedicar más tiempo a la excitación.

Muchas veces los problemas en torno a la sexualidad vienen por no conocer bien nuestro cuerpo y por no ser capaces de hablar con la pareja. Si has notado un descenso en la lubricación de la vagina habla de este tema con tu pareja, para que no se sienta rechazado si en algún momento no te sientes cómoda con el sexo. Busca solución con ayuda de un buen lubricante vaginal y no dudes en consultar con tu ginecólogo sobre este tema.

Si cuidas de tu cuerpo disfrutarás mucho más de tu sexualidad, así que no tengas miedo a hablar de este tipo de cosas, que son mucho más comunes de lo que crees y cuya solución tienes al alcance de tu mano.