La copa menstrual es el producto de higiene femenina de mayor popularidad de los últimos años. Aquellas que ya la han probado destacan que es muy cómoda de usar y que al estar elaborada en silicona de grado médico resulta mucho más saludable que el uso de productos basados en celulosa como los tampones o las compresas.

Pero este pequeño producto tiene otro punto más a su favor, es muy respetuoso con el medio ambiente. Piensa en la cantidad de tampones y compresas que has gastado a lo largo de tu vida. Estos productos están elaborados a base de celulosa y componentes plásticos, por lo que pueden tardar cientos de años en terminar de degradarse.

Sin embargo, con la copa menstrual ya no necesitas usarlos, por lo que reduces de forma muy notable la cantidad de residuos que generas cada año. Además, como una copa menstrual te puede durar muchos años, contribuyes todavía más a cuidar del medio ambiente.

¿Cómo elegir la copa menstrual?

Se te has decidido a probarla, la clave para que te sientas cómoda es que elijas bien la talla, para que ni quede demasiado justa ni se te caiga.

Piensa primero en tu tipo de flujo vaginal, si es abundante, escaso o medio, valora también cuestiones como si has tenido o no hijos y si estos han nacido mediante parto natural y si tu cuello uterino es alto o bajo.

En líneas generales, si has tenido un parto natural deberías elegir la L. Para chicas jóvenes con una regla poco o medio abundante la talla más elegida es la S, mientras que las mujeres de más de 30 años que no tienen hijos o los han tenido por cesárea suelen llevar la M.

¿Es cómoda la copa menstrual?

La mayoría de las mujeres que la han probado la recomiendan, y será por algo. Con ella puesta puedes hacer de todo (salvo practicar sexo) y resulta muy fácil de quitar y poner una vez que te acostumbras.

Debes vaciarla cada 12 horas y limpiarla con agua y secarla antes de volver a ponerla en su sitio. Pero ya existen modelos que se pueden vaciar sin necesidad de sacarla, por lo que son más cómodos para usarlos fuera de casa.

Una vez que hayas terminado con la menstruación hay que esterilizarla hirviéndola durante tres minutos, luego se guarda en su caja o bolsa y ya está lista para el siguiente mes.

¿Quieres probarla? Date una vuelta por nuestra sección de copas menstruales y descubre el modelo que mejor se adapta a ti.