Después de mi viaje de novios, quedé fascinado por la cultura japonesa. Por eso, adecué mi vivienda con muchas cosas de decoración que aprendí allí.
Puertas correderas, tatami, alfombras con motivos orientales, etc.
Lo más difícil es encontrar una empresa de reformas integrales en Madrid que fuera de confianza. Y que entendiera lo que quería.
Estoy encantado con la reforma. Ahora los espacios son más amplios, tengo más luz. Y una mejor energía en todo el piso después de la reforma.
Nunca es lo mismo que estar allí, pero vivir en Madrid tiene otras ventajas. Hay que aprovechar la luz y el cielo azul, e intentar coger lo mejor de cada país.