Publicado el 2021-02-21





El masaje tántrico se ha hecho muy popular en los últimos años y cada vez son más las personas que se animan a practicarlo como parte de los preliminares. Se trata de llegar a una nueva dimensión en el conocimiento del cuerpo, tanto el propio como el de la otra persona.

Es una forma de exploración corporal que hay que tomarse con tranquilidad, porque lo importante en este caso no es conseguir una excitación rápida sino redescubrir el cuerpo y explorar sensaciones a través del tacto y un buen manejo de la respiración.


¿Cómo se aplica el masaje tántrico?


Aunque hay auténticos expertos en este tema, lo cierto es que si queremos practicarlo con nuestra pareja no es necesario que nos atengamos a un esquema previo. Podemos afirmar que no existe una forma perfecta de dar un masaje de este tipo, sino que cada persona lo hace de una manera diferente.

Lo que se busca aquí no es únicamente relajar el cuerpo sino también despertar el placer y no solo el sexual. Si este tipo de masaje da tan buenos resultados es porque resulta ser un buen aliado para luchar contra el estrés y la ansiedad, que muchas veces son grandes enemigos de la intimidad sexual.

A través de un masaje de este tipo cuerpo y mente se van liberando de preocupaciones y presiones, estando más predispuestos a un encuentro sexual que resulte satisfactorio.



¿Qué hace falta para aplicar un masaje de este tipo?


A la hora de aplicar un masaje tántrico lo importante es tomárselo con calma, dejando las prisas a un lado. Algo que funciona muy bien es crear un ambiente adecuado, con una iluminación tenue y unas velas que aporten una atmósfera más íntima.

Los inciensos también pueden ser de gran ayuda para darle a la estancia un aroma mucho más agradable que invite a disfrutarlo, y algo de música relajante también va bien.

Un buen aceite de masaje puede ayudar a que el trabajo sobre los músculos sea más sencillo y más agradable para quien recibe el masaje. Y como muchos aceites de este tipo son comestibles, esto invita a usar más que las manos para trabajar las diferentes partes del cuerpo.

Con los enseres necesarios para crear ambiente y teniendo ambas partes ganas de desconectar, olvidarse de las preocupaciones y disfrutar del momento, el masaje tántrico puede llegar a convertirse en toda una experiencia de placer.