En el caso de las mujeres trabajar el suelo pélvico se vuelve especialmente importante. Tonificar esta zona facilita el parto y la recuperación después del mismo. Además, ayuda a evitar las pérdidas de orina que pueden aparecer con el paso del tiempo. Y, encima, mejora también las relaciones sexuales e incluso permite experimentar con nuevas prácticas como el beso de Singapur.









¿Qué es el beso de Singapur?



Esta práctica sexual consiste en controlar al máximo la musculatura de la zona de la vagina y conseguir así retener el pene durante la penetración, lo que aumenta el placer propio y el de la pareja.

No es una práctica sencilla, para poder hacerlo debes tener un suelo pélvico que previamente tendrás que haber trabajado a través de los famosos ejercicios de Kegel.




Ejercicios de Kegel para fortalecer el suelo pélvico



Estos ejercicios son tan populares porque llevan décadas demostrando que pueden dar lugar a buenos resultados. Si quieres trabajar tu suelo pélvico, deberías practicarlos cada día, al igual que para el fortalecimiento del suelo pélvico todas las mujeres deberían de utilizar las Bolas Chinas, también llamadas Bolas de Geisha, tienes una gran variedad, y es todo un entrenamiento para el suelo pélvico, dispones incluso de bolas de varios pesos para ir avanzando poco a poco, ya que llega a convertirse en todo un entrenamiento. Todas las mujeres que utilizan las bolas chinas, con el tiempo tienen orgasmos mucho mejores, más que un juguete sexual, es un producto idóneo para la salud de todas las mujeres.

Se trata de contraer los músculos de la vagina. Imagina que estás haciendo pis y quieres cortar el chorro. Esa contracción que realizas es la que tienes que repetir unas cuantas veces.

Los expertos recomiendan empezar haciendo unas 20 repeticiones tres veces al día. Lo bueno es que una vez que le coges el ritmo a este ejercicio lo puedes hacer en cualquier momento y lugar. Cuanto más lo practiques, más tonificarás el suelo pélvico.




¿Cómo se hace el beso de Singapur?



Una vez que tengas dominados los ejercicios de Kegel y tu suelo pélvico esté más fuerte, puedes empezar a probar esta práctica sexual de la que estamos hablando hoy. La teoría es sencilla, durante la penetración, intenta hacer esas contracciones con las que has estado practicando.

Se trata de seguir el esquema contraer-retener-soltar de forma continuada. Esto aumenta mucho la estimulación tanto en las mujeres como en los hombres.

El principal inconveniente es que no estamos ante una práctica que sea precisamente fácil. Si te cuesta hacer los ejercicios de Kegel en estado normal, la cosa es todavía más complicada cuando hay algo dentro de la vagina.

Nuestra recomendación es que no te obsesiones y que vayáis probando poco a poco. Y, sobre todo, hay que tener comunicación. Si te lo tomas con calma y vas experimentando gradualmente, seguro que en muy poco tiempo tendrás esta técnica controlada.