Conocí a Carla hace ya algunos años, durante un pase de modelos... no de ella, que ya estaba entonces casada con Sarkozy y retirada de la profesión, sino mío, de cuando trabajaba como modelo de ropa interior para Calvin Klein. Al principio, cuando se me acercó al final del pase (todavía yo en calzoncillos) y me guiñó el ojo con esa picardía que sólo ella tiene, no le hice mucho caso, porque por yo sólo tenía ojos para mi novia de entonces, Marketa Belonoha, que me estaba esperando a la salida en el Porsche azul. Pero luego, cuando me echó descaradamente mano al paquete, me di cuenta de que sentía algo por ella, un sentimiento que se transformó en amor cuando la oí decirme:
-Tu est pattan avec moi et nous avons de la meriendier...
Yo no sé francés, así que reproduzco lo que me parece que me dijo. Y a mí me pareció que lo que quería era que la llevara a merendar. Pero como Marketa me estaba esperando afuera, le dije:
-Je suis tres marchant, avait plus de la femme.
Y lo que quería decirle es que a mí las mujeres se me dan muy bien, lo que es verdad, y que tenía a mi novia esperándome. Y entonces ella, con un rictus de lujuria que nunca he vuelto a ver en una mujer, me dijo:
-Ploutot! Il y a le chouchon a la trois!
Y me dije para mis adentros "Vale", aunque no entendí lo que me decía.
De modo que aquella noche acabamos los tres en la cama: Carla, Marketa y yo. Fue una experiencia inolvidable.
Es rigurosamente cierto.
Al día siguiente, Carla, mientras hablábamos de nuestra inminente boda, me comentó, señalándome una de las puertas del Chateau donde planeábamos celebrar el banquete, que la delicada afrodita tallada en el roble le recordaba ciertas prácticas de Marquetería realizadas la noche anterior.
Luego Monseñor Lefebvre se negó a casarnos al no estar yo confirmado, pero eso es otra historia.
Es verdad: Monseñor Lefebvre, que luego, con el descubrimiento de la penicilina, se cambió el nombre.
Monseñor Lefebvre se retiró y montó un negocio editorial. Jurídico para más señas y le va viento en popa.
Si, se puso Rouco.
Rouco Siffredi?
Efectivamente. Un tipo tan enrevesado y lioso y sobrecargado y feo que acabó dando nombre a todo un estilo: el Roucocó.
rouCOCÓ CHANEL?
En el Canal +, supongo.
Y no me vuelvas a preguntar en francés, que ya he dicho que no lo entiendo.
Ps.(Me acabo de acordar de que no era un Porsche sino un Lamborghini).
Última edición por Nietze; 16/05/2011 a las 20:58 Razón: Unos extraterrestres me han obligado a hacerlo
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