Un pez saludable tiene buen apetito, nada y se muestra activo, es vivaz y dinámico, sus aletas y su cola se despliegan como un abanico, tiene escamas y un cuerpo que se ven lisos y limpios. En ocasiones, los peces parecen tristes porque están enfermos. Si tu pez manifiesta síntomas poco usuales o lo notas un poco caviz bajo deberías comenzar por verificar la temperatura de tus acuarios marinos y examina el agua, tal vez tengas que cambiar el agua o aumentar la calefacción. También puedes llevar un control de comidas para tu pez para que no olvides alimentarlo o quizás alimentarlo demasiado, ya que esto también puede ser negativo.