Mi mamá que es una cabrona importante, me regalo para mi cumple, eso si, con meses de retraso una nueva edición de un libro que os recomiendo a todos y todas. Una edición bilingüe preciosa que entre vapores etílicos releí, tras mis años de instituto en un viaje de ida y vuelta a la maravillosa y decadente Lisboa.
Hojas de hierba de Walt Withman.
Poesía pura. El canto a la libertad. Con pausa, en silencio. El nacimiento de un país grande.
Si podéis, no está de más. Un clásico de los imprescindibles.
Y disfrutadlo.
Saludos.
Per aspera ad astra....
Este libro tiene una transcendencia en mi vida
Para cuando escribo éstas líneas, ya lo sabes.
Bella dama la coincidencia. bella dama
Este verano acudimos a pasar la tarde a una de las piscinas públicas de la ciudad, ubicada en un barrio muy popular (todo hay que decirlo), un sitio que me gusta por su tranquilidad y lo heterogéneo de sus parroquianos, pero el conserje, con buen criterio, me impidió la entrada al ver que llevaba en mi mano el libro “Mi punto de vista” de Sören Kierkegaard, y tuve que volver a casa a por “Canto a mi mismo”, del querido Walth Withman, entonces no tuve problemas para acceder al interior del recinto.
Que jóvenes éramos.
Cada pregunta que te hago me aleja vertiginosamente de la respuesta
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